Cuatro minutos para alcanzar la gloria en el Mundial de Salsa

Una de la mayores responsabilidades que tiene la organización del XI Festival Mundial de Salsa es la selección de quiénes van a ser los jurados para las diversas categorías que quieren alcanzar el triunfo en esta importante competición.

El proceso es cuidadoso: se busca experiencia, conocimiento, seriedad, don de gentes y sobre todo, transparencia y profesionalismo. Los jurados tienen la responsabilidad de evaluar y emitir juicios sobre cada una de las actuaciones de los participantes.  Tienen que conocer acerca de las técnicas y la historia del baile que califican y además deben ser experimentados peritos para que evalúen el esfuerzo, el trabajo y el vestuario de todos y cada uno de los participantes que someten su quehacer al criterio del público y de ellos mismos.

Mientras el público disfruta de los artistas en escena, mientras los gritos por los grupos o parejas de su predilección cortan como puñales el calor de la tarde, mientras suenan las claves para hacer eco al ritmo, mientras se goza del espectáculo, unos hombres y mujeres, también lo observan, pero con otra mirada: siguen minuto a minuto cada movimiento, miran con detenimiento el vestuario, miden milímetro a milímetro la armonía de los pasos, evalúan los rostros en busca de alguna muestra de inseguridad y luego califican esa actuación que se convertirá en la oportunidad de alcanzar el triunfo en esos pocos minutos que tienen para estar en el escenario. 

Célimo Tróchez Vélez es uno de los jurados para esta ocasión. Es bailarín profesional, profesor coreógrafo, director artístico, presentador y ha sido jurado en otros mundiales de Salsa.

Hablamos con él en el Teatro al Aire Libre Los Cristales, para conocer sobre esta experiencia de ser parte de  los que decidan quiénes tienen la oportunidad de llegar a la Plaza de Toros, donde se realizarán las semifinales y la gran final para todas las modalidades.

¿Qué es lo que observan ustedes como jurado?

“Para la calificación que nosotros hacemos hay que conocer, ante todo, el reglamento, pero lo que calificamos los jurados es sincronía, coreografía, que los pasos sean limpios y correspondientes, es decir, si bailan estilo caleño, los pasos deben corresponder con ese estilo. Si es One1, que correspondan en el tiempo y que además cumplan con otros aspectos como lo es el vestuario, la forma de presentación ante el público, la actitud escénica, el manejo del escenario, y sobre todo, la seguridad en lo que hacen que se muestre todo el tiempo”. 

Igualdad, sincronía, coreografía, palabras que desconoce “el respetable”, quien solamente se limita a hacer fuerza, gritar, tocar las campanas y aplaudir cada presentación en mayor o menos intensidad de acuerdo a sus preferencias.

¿Cómo ha visto a los concursantes en esta oportunidad aquí en Los Cristales?

“Mi percepción es que Cali se está convirtiendo en una ciudad que hace muy buenos bailarines y muy buenas escuelas. Definitivamente las escuelas, aquí en Cali están trabajando muy duro para formar estos bailarines que tienen mucha calidad. De hecho, hemos estado calificando a los que se supone son los amateur, pero vimos muy buena calidad. Hay parejas que ya parece que fueran profesionales. Y los profesionales, ni hablar, están sobrados de nivel. Yo pienso que la exigencia para el jurado es bastante y no quiero entrar en las palabras de siempre que es muy difícil este papel, pero en Cali, quien se presenta a un concurso es porque está muy bien preparado y eso es lo que hemos visto en estos días”.

“Parejas muy bien preparadas, escuelas que tienen una propuesta diversa y compleja, muchas ganas de llegar a La Plaza de Toros, pero, lastimosamente solo se escogen cinco grupos.

¿Cuánto tiempo en escena requiere un participante para alcanzar la gloria?

“Son cuatro minutos por grupo y  dos minutos por pareja.

Cali lleva el título de Capital Mundial de la Salsa. ¿Está bien ganado este nombre y por qué lo cree así?

“Claro que sí. Amerita que Cali sea la Capital Mundial de la Salsa porque nuestra ciudad es un semillero de bailadores de Salsa. Además la Salsa se volvió de todos los estratos. Hay un gran número de escuelas en las que uno ve niños bailando casi a nivel profesional y eso es muy extraño en otros lugares.

Por eso, un concurso de Salsa en Cali es muy difícil para quienes vienen de otras regiones. Aquí todos los bailarines son de gran calidad y están constantemente apostándole a ser cada día mejores y se atreven a proponer cosas novedosas y cada año; uno nota como crece el nivel de los bailarines.

Y para reiterar, las escuelas -que son muchas en Cali-están haciendo un trabajo bastante eficiente y de gran calidad con los muchachos. Y como la Salsa caleña es conocida a nivel internacional ya que se caracteriza por la rapidez en los pies y por esa especie de frenesí que manejan sin perder armonía y calidad en los movimientos, eso hace que Cali sea vista a nivel internacional como una de las ciudades donde más se cultiva y baila la Salsa con gran calidad. 

¿Hay nuevas propuestas en los bailarines?

“En efecto hay nuevas propuestas, pero no se pueden salir tampoco de lo que es la Salsa como baile. Hay innovaciones a nivel de diseños coreográficos, hay innovaciones a nivel de propuestas en la parte inicial, sobre todo en los grupos, quienes se atreven a hacer unas oberturas llenas de mucha creatividad”.

¿Cuál es la modalidad que más le gusta a usted calificar y bailar?

“La modalidad que más me gusta es Cabaret. Pero todas me gustan. Cabaret permite más creatividad, más espectáculo, más brillo, es decir, permite muchas cosas. Además, porque para poder hacer estilo Cabaret tienen que haberse ya bailado  estilo Caleño y tiene que saberlo muy bien. Me gusta es por eso, porque integra muchas cosas, es más exigente, tiene pasos más elaborados, cargadas y eso que le da gran espectacularidad a esa modalidad”.

Son 11 ediciones del Festival Mundial de Salsa. ¿Qué le ha dejado a Cali este evento?

“El Mundial de Salsa a Cali le ha servido de mucho. Le ha servido para el reconocimiento a nivel internacional, ha abierto nuevos mercados para los bailarines. Hay muchas zonas en Cali donde se hace trabajo social con la Salsa. Hay chicos que ahora están en grupos de Salsa y no andan por ahí en la calle, además porque quienes se dedican a bailar Salsa tiene dedicación de tiempo completo ya que no queda lugar sino para entrenar el baile y estudiar. Cali se ha mostrado al mundo gracias a la Salsa y también por su cultura y otras disciplinas. La Salsa atrae mucha gente del mundo y cuando llegan a Cali, estos visitantes se dan cuenta que nuestra ciudad es mucho más que Salsa: es música, teatro, poesía, Petronio, brisa, calidez

Prev Los niños inscritos en el XI Festival Mundial de Salsa bailarán en la ciudadela
Next Lanzamiento de Expo-Salsa
Nota Exposalsa

Leave a comment

You can enable/disable right clicking from Theme Options and customize this message too.