Orquesta La-33
Salsa, boogaloo, jazz y funk — la revolución urbana de la salsa colombiana desde Bogotá
Origen: Una calle, dos hermanos y una revolución salsera
El nombre de la orquesta no es un misterio: nació ensayando en la Calle 33 del barrio Teusaquillo en Bogotá, Colombia. Fue allí donde los hermanos Sergio Mejía (bajo eléctrico y voz) y Santiago Mejía (teclado) reunieron a un grupo de músicos que venían del rock, el ska, el jazz y el reggae, y los convirtieron en una orquesta de salsa con una identidad radicalmente propia.
El proyecto nació en un momento poco favorable para la salsa: el reguetón era el género dominante en Colombia y América Latina. Pero lejos de rendirse, La-33 apostó por recuperar el sonido de la salsa dura inspirada en la escena de Nueva York de los 70s, con las influencias de Fania All Stars, y le inyectó energía urbana contemporánea. El resultado fue una sonoridad que conquistó por igual a veteranos salseros y a jóvenes que jamás habían bailado salsa.
“La-33 es una orquesta de salsa inspirada por los sonidos latinos de Nueva York en los 70’s. Actualmente una de las agrupaciones colombianas más reconocidas con grandes éxitos como Soledad, Pantera Mambo, Bye-Bye, Nociva y Majadera.”
Sonido: Donde la salsa se encuentra con el mundo
Raíces neoyorquinas con alma bogotana
La-33 se inspira directamente en la salsa dura de Nueva York, con el sonido de trombones pesados, conga poderosa y piano sincopado característico de los años 70. Pero su particularidad radica en que los músicos fundadores venían del rock, el ska y el jazz, lo que le da a su sonido una textura más urbana, más cruda y más eléctrica que la salsa colombiana tradicional.
A lo largo de su carrera han incorporado elementos de boogaloo, funk, jazz latino y música folclórica colombiana, logrando un sonido que resulta fresco para públicos de cualquier edad y de cualquier país. Esta versatilidad es la que les ha permitido tocar en el mismo escenario que leyendas como la Buena Vista Social Club, Chucho Valdés, Los Van Van, Joe Arroyo y Cheo Feliciano.
El debut que lo cambió todo (2004): La Pantera Mambo
En 2004, La-33 lanzó su álbum homónimo después de que los integrantes ahorraran dinero de sus presentaciones en bares de Bogotá para costear la grabación. El álbum fue un éxito inmediato, impulsado por La Pantera Mambo, una versión salsera del clásico de Henry Mancini para la caricatura La Pantera Rosa. El tema se convirtió en un fenómeno viral antes de que las redes sociales existieran, sonando en toda Colombia y extendiéndose rápidamente por el exterior.
El álbum también incluyó joyas como “Soledad”, “Que Rico Boogaloo” y “La vida se pasa a mil”, canciones que establecieron el ADN musical de la orquesta: letras de amor, parranda y vida cotidiana en un lenguaje caribe auténtico, nunca forzado.
“Sus letras hablan de amor y parranda en un lenguaje caribe que, a pesar de ser muy actual, nunca suena falso ni forzado. Los arreglos y la interpretación son impecables.”
Trayectoria Internacional: De Teusaquillo al Sziget Festival
En pocos años, La-33 pasó de ensayar en una calle de Bogotá a presentarse en los festivales más importantes del mundo. Su primer tour europeo en 2006 incluyó el Festival Latinoamericando en Italia, el Pole Pole Festival en Bélgica, y presentaciones en Alemania. Desde entonces, la orquesta ha actuado en más de 20 países, incluyendo México, Venezuela, Polonia, Marruecos, Dinamarca, Canadá, Italia, Inglaterra, Ecuador, Francia, España, Japón, Eslovenia, República Checa, Rumanía, India, Noruega y Estados Unidos.
Uno de sus hitos más destacados es su presentación en el Sziget Festival de Budapest, Hungría, uno de los festivales de música más grandes de Europa, donde La-33 se convirtió en la primera orquesta de salsa colombiana en pisar ese escenario. También han tocado en la Feria de Cali, el mayor festival de salsa del mundo, siendo una de las pocas bandas bogotanas en conquistar ese escenario caleño.
Sus canciones han sido parte de más de 20 compilaciones internacionales, incluyendo las prestigiosas selecciones de Putumayo Records y Sony Music Greece, y han aparecido en las bandas sonoras de películas colombianas como Paraíso Travel y Perro no come perro.
Discografía
| Año | Álbum | Canciones destacadas |
|---|---|---|
| 2004 | La-33 | La Pantera Mambo, Soledad, Que Rico Boogaloo, La vida se pasa a mil |
| 2007 | Gózalo | Bye Bye, Nociva, Majadera, Gózalo |
| 2010 | Ten cuidado | Ten cuidado, El son de la noche, Morena |
| 2013 | Tumbando por ahí | Tumbando por ahí, La espera, Muévete |
| 2016 | Caliente | Caliente, Fire (versión de Jimi Hendrix), La quiero a morir |
| 2019 | Si tú quieres salsa | Si tú quieres salsa, El mío, De lunes a lunes |
| 2020 | Si tú quieres salsa Lado B | Lado B, Échate pa’cá, El tornillo |
Sus Grandes Éxitos
Integrantes
| Músico | Instrumento / Rol |
|---|---|
| Sergio Mejía | Voz, bajo eléctrico — cofundador |
| Santiago Mejía | Teclado — cofundador |
| Guillermo Celis “El Guajiro” | Voz |
| David Cantillo “Malpelo” | Voz |
| Edison Velásquez | Voz y flauta |
| Alejandro Pérez | Congas |
| Juan David Fernández | Timbal |
| Diego Sánchez | Bongó |
| Vladimir Romero | Trombón |
| José Miguel Vega | Trombón |
| Adalber Gaviria | Saxofón |
| Roland Nieto | Trompeta |
Legado: La nueva guardia de la salsa colombiana
La-33 es hoy la orquesta salsera colombiana más activa en la escena internacional contemporánea, con más de 661.000 oyentes mensuales en Spotify y 93.000 seguidores en Instagram. Su relevancia radica no solo en su calidad musical, sino en su capacidad de renovar la salsa para nuevas generaciones sin traicionar sus raíces.
La orquesta es también una incubadora de talentos: por sus filas han pasado decenas de músicos que hoy son referentes de la escena colombiana. Su filosofía de mezclar géneros — incorporando incluso una versión de Fire de Jimi Hendrix en clave salsera — demuestra que la salsa puede ser un género vivo, en constante evolución.
Con más de 1.000 conciertos en cinco continentes y una nueva generación de fanáticos creciendo con su música, La-33 representa el futuro de la salsa colombiana: urbana, global, auténtica.
“Salsa, boogaloo, funk, jazz and folk. A band with urban taste, as an authentic rock revolution.”

