La historia de vida de Luz Adriana Osorio Rangel, conocida cariñosamente como La Eléctrica, es un relato fascinante de amor por la salsa que ha dejado una huella imborrable en la escena del baile en Cali.

Nacida en Sevilla, Valle del Cauca, y criada en Cali, desde niña, Adriana demostró su pasión innata por la salsa, participando con entusiasmo en una amplia variedad de concursos que no solo le valieron aplausos, sino también admiración y reconocimiento a nivel local y nacional. Su habilidad única para transmitir energía en cada movimiento la llevó a recibir el apodo que ahora abraza con orgullo: La Eléctrica.

Con una carrera artística que abarca 15 años, La Eléctrica se ha convertido en una figura destacada en la Feria de Cali desde 2015. Su presencia en discotecas desde una edad joven no solo la ayudó a perfeccionar su estilo de baile caleño, sino que también la marcó como una referente en la escena salsera de la ciudad.

Un momento trascendental en la vida artística de La Eléctrica fue su encuentro con Wilson Gómez, un salsero y bailador destacado, quien no solo la guió en la refinación de su estilo, sino que también la llevó al Salsódromo por primera vez. Este debut, lleno de nervios y ansias, marcó el comienzo de una conexión profunda con el espectáculo y una fuente continua de aprendizaje para ella.

Más que una bailadora apasionada, La Eléctrica es también una diseñadora talentosa de sus propios vestuarios. Un dato curioso de su vida es su amor por el diseño de vestuarios, y en el próximo Salsódromo, planea resaltar la caleñidad con trajes cuidadosamente elaborados, rindiendo homenaje a dos iconos de la salsa, Jairo Varela y El Mulato. Estos personajes, significativos para La Eléctrica, serán la inspiración detrás de su vestimenta llena de brillo, agregando un toque especial y personal a su actuación.

Para La Eléctrica, la Feria de Cali es mucho más que un festival; es un momento de unión donde las familias se congregan para disfrutar de la salsa, el baile y la vibrante cultura caleña. Es un periodo de gozo compartido entre bailarines, bailadores y amantes de la música, donde la ciudad se sumerge en una atmósfera de alegría contagiosa.

“La Feria de Cali es unión, alegría. Es donde se reúnen todas las familias a gozar y disfrutar de la salsa, del baile estilo caleño, con bailarines y bailadores. Es un momento en el que todo el mundo disfruta y goza”, expresa.

La Eléctrica también comparte una anécdota personal que destaca su inquebrantable amor por el Salsódromo, el evento central de la Feria de Cali. Para ella, el Salsódromo es el momento más especial de cada año, una experiencia que ama disfrutar y que ha marcado su vida de manera significativa.

“Mi Salsódromo es lo más lindo que pasa cada año en mi vida. Una anécdota que viví es que estaba hospitalizada y firmé para que me dejaran salir enferma y bailar en mi Salsódromo. Apenas terminé, me tocó volverme a hospitalizar porque volví a recaer. Cuando uno lleva la salsa en la sangre, no hay enfermedad que lo tumbe”, cuenta entre risas.

Esta anécdota resalta la pasión inquebrantable de La Eléctrica por la salsa y el Salsódromo, demostrando que su amor por el baile supera cualquier adversidad. Su dedicación y energía contagiosa son testimonios vivientes de por qué es una figura tan querida y respetada en la escena salsera de Cali.

La participación de La Eléctrica en el Salsódromo de la Feria de Cali no solo promete ser un espectáculo vibrante para los amantes de la salsa, sino también una fuente de inspiración para los aspirantes a bailarines que sueñan con triunfar en el competitivo mundo del baile.

Su enfoque empírico y su conexión única con la salsa la han convertido en un ícono de la cultura salsera, reafirmando por qué Cali es reconocida como la capital mundial de la salsa.