Encuentro Mercedes Montaño
La capital mundial de la salsa no solo se construye sobre los escenarios de sus festivales de baile o las orquestas que suenan en la Feria de Cali. La verdadera esencia de la cultura caleña hunde sus raíces en el patrimonio inmaterial, en la memoria de los cuerpos que danzan y en los ritmos que han cruzado océanos para asentarse en el Valle del Cauca. Este 3 de julio de 2026, Cali fue testigo de una de las celebraciones más trascendentales para la salvaguarda de esta identidad: la apertura del XXXII Encuentro Nacional e Internacional de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño.
Bajo el lema ‘De mar a mar: danzando al ritmo de nuestras raíces’, el Teatro Municipal Enrique Buenaventura se vistió de gala para inaugurar un evento que reúne a más de 1.000 artistas nacionales e internacionales. Pero más allá de la magnitud de las cifras, lo que realmente emociona a la comunidad cultural de la ciudad es el profundo significado de los homenajes rendidos en esta edición: un tributo a la maestra Delia Zapata Olivella, a la leyenda viva Totó La Momposina y a los 30 años del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, el corazón palpitante de nuestra tradición musical.
Un encuentro que dignifica nuestras raíces afro y pacíficas
Para quienes seguimos de cerca la escena cultural de Cali, entender el Encuentro Mercedes Montaño es comprender cómo el folclor dialoga constantemente con la salsa caleña. La salsa, en su expresión más pura y competitiva, no es un género aislado; es la evolución urbana de los tambores, los cantos de arrullo y las coreografías que se preservan en estos espacios. Por eso, el homenaje a los 30 años del Festival Petronio Álvarez no es solo un acto protocolario, es el reconocimiento a la cantera de la que beben todas las academias de baile y agrupaciones salseras de la ciudad.
El Petronio Álvarez ha logrado lo que pocos eventos en Latinoamérica: convertir la música del Pacífico en un fenómeno de masas sin perder su autenticidad. Los contrapuntos de chirimía, la potencia de las voces alabaó y la cadencia de la marimba son el sustrato rítmico sobre el que los bailarines caleños han desarrollado su estilo único, ese que atrae a turistas de todo el mundo y que se ve brillar en las competencias del Festival Mundial de Salsa.
Delia Zapata y Totó la Momposina: Gigantes de la memoria corporal y sonora
La gala de apertura también rindió un sentido homenaje a dos figuras que han definido la forma en que Colombia se mira a sí misma a través del arte. La maestra Delia Zapata Olivella, antropóloga, coreógrafa y pionera en la investigación del folclor afrocolombiano, dejó una huella imborrable en la danza contemporánea y tradicional del país. Su trabajo de campo en las comunidades del Pacífico y el Caribe sentó las bases para que las academias de danza de Cali puedan enseñar hoy los movimientos con respeto y rigor histórico, evitando la caricaturización de nuestras raíces.
Por su parte, Totó La Momposina, cuya voz parece emerger directamente del río Magdalena, representa la universalidad de nuestro folclor. Su presencia en el imaginario colectivo nos recuerda que la música tradicional no es una pieza de museo, sino un organismo vivo que se adapta, viaja y se reinventa. La influencia de los ritmos que ella ha llevado por el mundo se siente en la percusión de las orquestas que tocan en los clubes de salsa de Cali, demostrando que la frontera entre el folclor puro y la salsa brava es mucho más permeable de lo que creemos.
Agenda descentralizada: El folclor llega a los barrios
Uno de los mayores aciertos de esta trigésima segunda edición es su vocación descentralizada. La Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Cultura, ha diseñado una programación que no se limita al centro de la ciudad. Las delegaciones internacionales provenientes de Serbia, Chile, México y Ecuador, junto a los grupos colombianos, estarán presentes en escenarios como el Teatro al Aire Libre Los Cristales, el Parque Artesanal Loma de la Cruz, el corregimiento de La Buitrera, el barrio El Dorado y el nuevo Centro de Ciencia, Arte y Tecnología YAWA.
Esta estrategia es fundamental para la formación de nuevas audiencias. Cuando un niño en La Buitrera o un joven en el oriente de la ciudad ve a un grupo de danza tradicional o a una delegación extranjera interpretar sus ritmos, se está sembrando la semilla del patrimonio. Es en estos barrios donde nacen muchos de los bailarines que luego brillan en las competencias de salsa, entendiendo que su arte tiene una genealogía profunda y respetable.
El intercambio de saberes como motor cultural
El Encuentro Mercedes Montaño no es solo una serie de presentaciones escénicas; es un espacio de reflexión. La agenda académica en el Hotel Torre de Cali y el Laboratorio de Danza Folclórica en el Centro Cultural de Cali permiten que maestros de todo el mundo compartan técnicas, historias y metodologías. Este intercambio enriquece a los directores de las academias locales, quienes regresan a sus escuelas con nuevas herramientas para enseñar a sus alumnos, garantizando que la tradición se transmita con vitalidad a las nuevas generaciones.
Además, la exposición gráfica ‘Delia pasa por Cali’, que estará disponible desde el 5 de julio en el Centro Cultural, ofrece una oportunidad única para que los amantes de la danza y la historia local puedan acercarse al legado de esta gran maestra a través de archivos visuales inéditos.
Un llamado a valorar nuestro patrimonio inmaterial
En una ciudad que a menudo se promociona exclusivamente por su industria, su comercio o su vida nocturna, eventos como el Encuentro Mercedes Montaño nos obligan a pausar y mirar hacia adentro. Cali es, ante todo, una ciudad de ritmo y memoria. Celebrar al Petronio Álvarez, a Totó y a Delia Zapata es celebrar la resistencia cultural del Pacífico colombiano, es honrar a las comunidades que, a través del canto y la danza, han preservado su identidad frente a la adversidad.
Para los bailarines, músicos y amantes de la cultura caleña, estos días de julio son una invitación a recorrer la ciudad, a sentarse en las gradas de Los Cristales o a caminar por la Loma de la Cruz. Porque al final del día, cada zapateo que resuena en estos escenarios es un eco de los tambores que nos hicieron ser lo que somos: la sucursal del cielo, bailada y cantada por sus propias raíces.
¿Qué es el Encuentro de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño? Es uno de los eventos más importantes de Colombia para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. Reúne a grupos de danza tradicionales de todo el país y delegaciones internacionales en Cali para compartir saberes, técnicas y expresiones artísticas.
¿A quiénes se rindió homenaje en la gala de apertura de 2026? La gala inaugural en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura rindió tributo a la maestra Delia Zapata Olivella por su investigación del folclor, a la leyenda de la música tradicional Totó La Momposina, y a los 30 años del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez.
¿Dónde se realizan las presentaciones del Encuentro? La agenda es altamente descentralizada e incluye escenarios como el Teatro Municipal Enrique Buenaventura, el Teatro al Aire Libre Los Cristales, el Parque Artesanal Loma de la Cruz, el corregimiento La Buitrera, el barrio El Dorado, el Centro Cultural de Cali y YAWA.
¿Hasta qué fecha se extiende la programación? El encuentro inició el 3 de julio y su programación de galas y presentaciones se extiende hasta el domingo 5 de julio de 2026, aunque la exposición gráfica ‘Delia pasa por Cali’ permanecerá hasta el 20 de julio en el Centro Cultural.

