De cómo un accidente en una tornamesa dio origen al estilo de baile más rápido y acrobático del planeta
Por un accidente de la vida, los caleños aprendieron a bailar la salsa que hoy les da reconocimiento mundial como los mejores del planeta. Todo comenzó en los años 60, cuando Licímaco Paz, considerado el papá de la música en Cali, colocó accidentalmente en su tornamesa un disco de Boby Montes, “Guajira Josefina”, de 33 revoluciones por minuto en un formato que era para 45.
El nacimiento de la salsa caleña
El ritmo acelerado y contundente sorprendió a todos los presentes. “Qué temota… repetilo”, le dijeron a Licímaco. Para coger ese ritmo, los bailadores tuvieron que acelerar sus pies, manos y caderas e inventaron pasos como “La caída de la hoja”, “La torre” y “El embolao”.
La diferencia con otros estilos
La “Salsa estilo caleño” se diferencia por ser muy alegre, con movimientos de pies y caderas mucho más rápidos que en los demás tipos de salsa, e incluye bastantes acrobacias. Esta velocidad nació precisamente de la aceleración de los discos.
La industria de la salsa
La economía caleña bailó al son que le tocaron. Los primeros en incursionar fueron los fabricantes de instrumentos como Héctor “El Piernas” Rocha, seguidos por la fabricación de zapatos, vestidos y accesorios para las escuelas de salsa.
Hoy en Cali existen 127 escuelas de salsa que congregan 4.200 bailarines y capacitan a cerca de 5.000 estudiantes.
Cali, cuna de campeones mundiales
Exigencia, calidad, perfección, pasión y dedicación permitieron que los bailarines caleños ganaran campeonatos en todo el mundo. Luis Eduardo Hernández “El Mulato” fundó la escuela Swing Latino, coreógrafo de Jennifer López y Marc Anthony, visitando 110 países.
Delirio, Ensálzate y Candela Dance Company, con más de 300 artistas en escena cada una, han recorrido Europa, Estados Unidos, China, Dubái y más de 450 presentaciones en 20 países, ganando 32 campeonatos del mundo.
Patrimonio Cultural
Desde 2008 la Salsa es patrimonio cultural de Cali gracias al Acuerdo 243 del Concejo. En 2019 el Congreso de la República declaró el Salsódromo Patrimonio Inmaterial de la Nación, y el Ministerio de Cultura reconoció el “Complejo Musical y Dancístico de la Salsa Caleña” como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Fuente: William López Arango — Alcaldía de Santiago de Cali

